Detrás de un controlador hay un futuro abusador, y detrás de estos dos hay un niño muy herido, muy dañado y con unas necesidades emocionales que lo llevan a utilizar todo tipo de artimañas para lograr obtener la atención de su víctima.

principe azul

A continuación expondremos algunas de las señales que podrían ponernos en alerta ante quien en un principio se coloca el traje de príncipe azul, para luego darnos cuenta que debajo de tanta atención, tantos detalles y tantas declaraciones de amor, se esconde un verdadero sapo.

  • Cambia de polaridad de una manera insospechada: En un momento reacciona como si estuviera poseído por un demonio y al cabo de unos minutos es el hombre más amoroso y complaciente.
  • Está lleno de críticas para ti. Nunca eres lo suficientemente buena para nada. Desvaloriza todo tu proceder aunque en ocasiones le de una mano de pintura.
  • Tiene memoria de elefante selectiva: solo la utiliza para recordar cualquier error que cometiste en algún momento del pasado.
  • Es posesivo y no soporta que puedas hacer uso de tu derecho a elegir quienes pertenecen a tu red de amigos.
  • Es cruel con los animales. Muchos de estos hombres también son crueles con los animales, señal que no debe dejarse pasar por alto.
  • No asume su responsabilidad ante cualquier situación en la que esté envuelto.
  • Parece tener dos personalidades. Luz en la calle y sombra en la casa.
  • Vive buscando a quien culpar de sus arranques de ira o de su resentimiento.
  • Se interesa especialmente en ti cuando otros te prestan atención o cuando siente que está perdiendo terreno contigo, ignorándote cuando te tiene a sus pies.
  • Te hace sentir que estás en deuda constante con él, pues tenerlo es un privilegio.
  • Durante el acto sexual, suele disfrutar a través de la brusquedad, centrándose en su disfrute.
  • Justifica sus agresivas reacciones, diciendo: “Tú me haces enojar”.