Según el experto en Liderazgo John Maxwell, la capacidad de liderazgo determina el nivel de eficacia; cuanto menor es la capacidad de dirigir de un individuo, tanto más bajo es el tope de sus posibilidades. Cuanto más alto es su nivel de liderazgo, tanto mayor es su eficacia.

Liderazgo al tope

Por ejemplo, si su liderazgo obtiene una puntuación de 7, su eficacia no puede obtener más de 6; si su liderazgo es sólo de 3 puntos, su eficacia no es de más de 2; esto nos confirma que la capacidad de liderazgo determina la eficacia y las posibilidades de desarrollar.

De inmediato me voy a referir a una historia que expone dicho experto para mostrar la importancia de eso que él llama “ley del tope”. En 1930, dos jóvenes hermanos llamados Dick y Maurice se trasladaron de New Hampshire a California en busca del sueño americano. Acababan de salir del bachillerato y eran muy pocas las oportunidades que habían en su pueblo natal, de modo que partieron rumbo a Hollywood, donde finalmente encontraron empleo en el escenario de un estudio de cinematografía. Después de un tiempo, el espíritu empresarial y el interés en la industria del entretenimiento impulsaron a los hermanos a abrir un teatro en Glendale, una ciudad a unos ocho km al noreste de Hollywood. Sin embargo, a pesar de todos sus esfuerzos, no les fue posible rentabilizar el negocio.

liderazgoEn los cuatro años que dirigieron el teatro no pudieron generar de manera continua dinero suficiente para pagar el alquiler de cien dólares que cobraba el propietario. Ellos tenían un gran deseo de triunfar, de modo que siguieron buscando mejores oportunidades de negocio. Finalmente, en 1937, se les ocurrió algo que funcionó. Abrieron un pequeño restaurante de autoservicio en Pasadena, al este de Glendale. Los restaurantes de autoservicio constituyeron un fenómeno que surgió a principios de la década de los años treinta, y se hicieron enseguida muy populares. Los clientes no entraban al comedor, conducían el automóvil a un estacionamiento al lado del restaurante, ordenaban la minuta al camarero que se les acercaba y la recibían en bandeja sin salir del auto. Se usaban platos de loza, vasos de vidrio y cubiertos de metal.

Era una idea oportuna en una sociedad que se volvía cada vez más móvil y acelerada. El pequeño restaurant fue todo un éxito, y en 1940, los hermanos decidieron llevar sus operaciones a San Bernardino, ciudad a unos 80 km al este de Los Angeles, donde la clase trabajadora experimentaba una prosperidad repentina. Construyeron una instalación más grande y expandieron su menú de “perros calientes”, papas fritas y batidos, incluyendo emparedados de carne y cerdo a la barbacoa. El negocio floreció. Las ventas anuales llegaron a los US$200,000, y cada hermano recibía una ganancia de US$50,000 al año, suma que los colocó en la élite económica de la ciudad. En 1948, la intuición les dijo que los tiempos estaban cambiando, y modificaron su negocio. Eliminaron el servicio en los autos y comenzaron a servir a los clientes en el interior del local. También aumentaron la eficiencia del proceso de servicio. Redujeron su menú y se concentraron en vender hamburguesas. Eliminaron los platos, los vasos de vidrio y los cubiertos de metal e introdujeron servicios de cartón y plástico. Redujeron los costes y el precio. También crearon el sistema de servicio rápido. La cocina se convirtió en cadena de montaje, en donde el operario dedicaba a servir con rapidez. La meta de los hermanos era servir la orden de cada cliente antes de treinta segundos. Y tuvieron éxito. A mediados del decenio de los cincuenta, el ingreso anual llegó a US$350,000, y ya para entonces Dick y Maurice obtenían cada uno una ganancia anual de US$100,000.

Ray_Kroc

¿Quiénes eran estos dos hermanos? Dick y Maurice McDonald. Al haber llegado al tope, porque su débil liderazgo puso un tope a su capacidad de triunfo. En la cumbre de su éxito, Dick y Maurice se hallaban exactamente contra la Ley del Tope.

mcdonalds

Aquí viene lo interesante; en 1954 los hermanos cerraron un trato con un hombre llamado Ray Kroc, alguien que era todo un líder. Kroc había estado dirigiendo una pequeña compañía que había fundado él mismo, dedicada a la venta de máquinas para hacer batidos. Conocía a los McDonald, era uno de sus mejores clientes. Tan pronto visitó el negocio, captó su gran potencial, imaginó el despliegue del servicio en toda la nación, en cientos de mercados. Al poco tiempo cerró un trato con Dick y Maurice, y en 1955 creó McDonald’s System, Inc. (posterialmente McDonald’s Corporation).
Aunque al principio Kroc tuvo que trabajar arduamente, a pesar de sus 55 años de edad, su sacrificio y liderazgo dieron buenos resultados. En 1961, por la suma de US#2.7 millones, Kroc compró los derechos exclusivos de los hermanos McDonald, y procedió a convertir la compañía en una institución norteamericana y una entidad mundial.

El “tope” en la vida y el liderazgo de Ray Kroc era obviamente mucho más alto que el de sus predecesores. Entre 1955 y 1959, Kroc tuvo éxito en la apertura de cien restaurantes. Cuatro años después, había quinientos McDonalds. Hoy la compañía ha abierto más de treinta y un mil restaurantes en ciento diecinueve países.

La capacidad de liderazgo o, más específicamente, la falta de capacidad de liderazgo, fue el tope de la eficacia de los hermanos McDonald.

Cuanto más alto desees escalar, tanto más necesitarás el liderazgo.