Al hablar de autoestima, nos referimos a la opinión emocional que tenemos sobre nosotros mismos, a esa valoración que va más allá de toda lógica, abarcando todos nuestros rasgos corporales, mentales y espirituales que son los que forman nuestra personalidad.

autoestima - susana wise

A partir de los cinco años aproximadamente, un niño comienza a formarse un concepto acera de sí, a partir de lo que le han hecho creer los adultos con los que convive.

“Es el sentimiento del niño sobre si es o no querido, lo que afecta a la forma en que se producirá su desarrollo”.

 

Escoge con cuidado tus palabras

Expresiones que merman la autoestima:

  • Tú solo eres un perezoso.
  • Lo que a ti te pasa es que no piensas…
  • Te comportas justo como un niño de…
  • A ti sólo te gusta meterte en líos.
  • Tú no estás hecho para eso.
  • Nunca llegarás a dominar eso.
  • Tú siempre.
  • Tú nunca.

Expresiones que incrementan la autoestima:

  • Te quiero.
  • Me gusta estar contigo.
  • Lo paso bien jugando contigo.
  • Me encanta leerte cosas.
  • Me siento tan agradecido cuando tú…
  • Me siento tan orgullo de ti cuando leo…
  • Me siento tan entusiasmado de verte de nuevo…
  • Me importas tanto.
  • Me has dado tantas alegrías.

Dice el Dr. Nathaniel Branden: La autoestima es una vigorosa necesidad humana. Es una necesidad humana básica que hace una aportación esencial al proceso de la vida, es indispensable para un desarrollo normal y saludable; es sinónimo de supervivencia.
Nuestra calidad de comunicación con nosotros mismos y otras personas también depende mucho de nuestra autoestima. Mientras más alta la tengamos, nuestra comunicación será más directa, clara y positiva.
De igual manera, más respetamos a los demás y a nosotros mismos. La autoestima tiene una gran influencia en todos los aspectos de nuestra existencia.

La autoestima interviene en casi todo lo que haces. Las personas con una autoestima alta rinden más en los estudios y les resulta más fácil hacer amigos. Tienden a tener mejores relaciones con la gente de su edad y con los adultos, son más felices y les cuesta menos enfrentarse a los errores, decepciones y fracasos de toda índole.

 

Los 6 columnas de Autoestima

Nathaniel Branden identifica 6 pilares en las que se sostiene la autoestima:

 

1. Vivir conscientemente

La mayoría de los seres humanos viven como si estuvieran “dormidos” todo el tiempo, reaccionando a todo lo que les sucede a su alrededor y sin desarrollar una buena consciencia que les permita tener más autonomía y mejor toma de decisiones en su vida.

 

 2. Aceptarse a uno mismo

Si no nos aceptamos tal y como somos, tener una autoestima saludable es imposible. Aceptar no siempre significa que algo nos deba gustar o que lo disfrutemos. Podemos simplemente aceptar algo y hacer algo para mejorarlo. Aceptarnos significa ser amigos de nosotros mismos, tener compasión y empatía con nuestra persona y con todos los que nos rodean.

 

3. Responsabilidad

El tercer pilar para tener una buena autoestima es aceptar 100% responsabilidad en nuestra vida. Responsabilidad por nuestras metas, acciones y bienestar en general. Solo nosotros podemos hacernos responsables de nuestra vida personal y de nuestras acciones. Nadie más.
Hay cosas que podemos controlar y hay otras que simplemente están fuera de nuestro alcance. Debemos aceptar responsabilidad solo de los aspectos de la vida que están dentro de nuestro control.

 

4. Asertividad

La asertividad significa la capacidad de comunicar nuestros sentimientos, emociones, pensamientos y formas de ver las cosas de forma imparcial.
La disposición de respetarse a uno mismo, de vivir honestamente y en un ambiente de cordialidad con los que te rodean representa la asertividad. Cuando te comunicas bien contigo mismo y encuentras un balance entre tus emociones y tus acciones, tu interacción con el medio ambiente se hace igual.
¿Tienes asertividad? Evalúa las interacciones que tienes con otras personas en tu familia, amigos o trabajo. Si sientes que te hace falta, poco a poco ve desarrollándola más junto con los otros pilares, que sin duda también ayudan

 

5. Vivir con un propósito

¿Alguna vez te has preguntado cuál es tu propósito en la vida? Vivir con un propósito bien definido ayuda a alcanzar metas que empoderan y le dan sentido a cada segundo de nuestra vida, la productividad y eficacia es parte fundamental de nuestro estilo de vida.
Vivir con un propósito y con productividad máxima requiere un alto grado de disciplina personal y de organización, así controlamos nuestro comportamiento, logramos más y no pensamos solo en la gratificación o placer instantáneo.

 

6. Integridad Personal

Cuando nuestro comportamiento está alineado y es congruente con nuestros valores y creencias, tenemos integridad personal.
Trata siempre de que tus pensamientos, palabras y acciones coincidan lo más posible, de lo contrario, será muy difícil vivir en integridad.