Con frecuencia nos preguntamos el porqué del estancamiento en que vivimos, y es así cómo nos vemos buscando mil justificaciones que no hacen más que mantenernos alejados de todo lo que por derecho de conciencia nos pertenece.

vida - susana wise

Aquí les traigo 9 trampas que no nos dejan avanzar en la vida. Reflexionemos sobre cada una de ellas, y soltémonos para poder avanzar.

  • No ser auténtico. Cuando nos acostumbramos a vivir de apariencias, llega un momento que olvidamos quienes somos y pasamos a ser la máscara que hemos construido. Pero resulta que el otro llega a amar, querer, aceptar a ese que has pretendido ser, a ese que no eres tú, y qué difícil se nos hace la vida.

 

  • Permitir que otros decidan tu futuro. Dejar que otros decidan hacia donde encausarnos, dejar que otros nos roben nuestros sueños, es un vil crimen, es no honrar lo que eres en esencia.

 

  • Rodearte de gente negativa. Somos energía y como tal, todo nos afecta e influye en nuestras decisiones, nuestras actitudes y nuestros resultados. No envenenes tu mente, no contamines tu espíritu.

 

  • Creer que todo debe girar en torno a uno. No actúes de manera egoísta, egocéntrica, eso es ego, y el ego empoderado destruye todo lo bueno.

 

  • Quedarse estancado. Hay que aprender de la sinergia, buscar recursos, unir fuerzas para lograr mayor efectividad.

 

  • Correr, dejar el blanco, cuando las cosas se ponen difíciles. De los pequeños fracasos están construidos los grandes éxitos. De la actitud con que asumas los retos, dependerán tus logros.

 

  • Tratar de controlarlo todo. La necesidad de control no es más que otra manera de dejar al descubierto nuestros miedos. El miedo paraliza y no nos deja pensar adecuadamente. A veces se hace necesario liberarse, soltar y perdonar.

 

  • Conformarse con menos. No te conformes con menos, cuando al esforzarte y valorarte, podrás darle paso a ver sueños realizados. Da lo mejor y recibirás lo mejor.

 

  • Procrastinar. El síndrome del hombre del mañana no es más que un hábito, y los hábitos se pueden cambiar. Dejemos de darnos gratificaciones instantáneas que no hacen más que perpetuarnos en el fracaso y alejarnos de alcanzar todo lo que merecemos y deseamos.