Un misógino es un hombre que odia a las mujeres, aunque no es el típico misógino que viola, mata, agrede físicamente a la mujer.

rape

En este caso, hablamos de aquel hombre que maltrata psicológicamente a la mujer con quien convive, de manera paulatina, siendo al comienzo de la relación, el hombre más maravilloso de la historia.

Una de las características del misógino es su capacidad de comprometerse en una relación duradera con una sola mujer, pero es triste saber que este tipo de hombre carece de la capacidad de construir y preservar una relación de pareja saludable.

Responde las siguientes preguntas y descubre si estás viviendo o te ha tocado convivir con un misógino:

  • El es quien controla la forma en que vives y te conduces?
  • Para mantenerlo feliz, tienes que renunciar a personas o actividades que eran importantes en tu vida?
  • Desvaloriza él las opiniones, los sentimientos y los logros tuyos?
  • Cuando haces algo que le disgusta, vocifera, te amenaza o se refugia en un silencio colérico?
  • Tienes que “mirar donde pisas” y estar ensayando lo que le dirás para que él no se enfade?
  • Te confunde cambiando del más dulce encanto a la cólera sin que nada lo haga suponer?
  • Te sientes con frecuencia perpleja, desorientada o fuera de lugar cuando estás con él?
  • Es sumamente celoso y posesivo?
  • Te echa la culpa de todo lo que funciona mal en la relación?

 

El amor romántico con estos hombres es el más romántico de los amores.

Lo que se experimenta con estos hombres en la etapa del galanteo, cuando la relación comienza, es como estar en una montaña rusa, siendo la misma sensación de fascinación y de peligro que todos experimentábamos de niños al subir a la montaña rusa: algo rápido, emocionante y que da una sensación de peligro.

Para poder ver realmente quien es nuestro nuevo compañero, la relación tiene que avanzar con lentitud, permitiéndonos así reconocer y aceptar tanto sus virtudes como sus defectos, y para eso, hace falta tiempo.

En esos amores locos, ambos llevan oscuros anteojos, donde sólo se concentran en cómo hace sentir la otra persona, en vez de entender a quien tienen al frente.

Otro tema recurrente en las primeras etapas de una relación con un misógino es el sentimiento de desesperación subyacente en ambos miembros de la pareja, cada uno de los cuales tiene una necesidad frenética de atrapar y mantener atada a la otra persona.

Enciende las alarmas de cualquiera, ver dos personas que se conocen, se enamoran, se van a vivir juntas y empiezan a hacer planes para la boda, todo en unas pocas semanas; lo que está pasando va más allá del hecho de que se importen y quieran estar juntos. Ojo con esto.