Según nos dice Gary Chapman en su libro Los 5 lenguajes del amor, todos tenemos un lenguaje de amor principal, y es el que nos afecta más emocionalmente.

A continuación un resumen de dicho texto:

los 5 lenguajes del amor2

  • Palabras de afirmación. Este lenguaje utiliza las palabras para reafirmar a la otra persona. “Aprecio de verdad que hayas limpiado el coche. Está genial”. “Gracias por sacar la basura, eres el mejor”. “Te sienta muy bien esa ropa”. “Admiro la manera en que ayudaste a tu madre”. Para hablar este lenguaje, hay que buscar cosas que admiremos o apreciemos en la otra persona y expresar verbalmente nuestra admiración.

 

  • Actos de servicio. Para estas personas, los actos expresan más que las palabras. Si le dices palabras de afirmación como “Te admiro, te aprecio, te amo” a una persona de este tipo, probablemente ella diga: “Si me quieres tanto, ¿por qué no me ayudas con las cosas de la casa?”. La clave para amar a estas personas es averiguar qué cosas quiere que haga. Y después hacerlas de forma continuada.

 

  • Para algunas personas, lo que más les hace sentirse amadas es recibir regalos. El regalo les comunica: “Estaba pensando en mí. Mira lo que me ha comprado”. Los mejores regalos son aquellos que usted sabe que serán apreciados.

 

  • Tiempo de calidad. El tiempo de calidad es dar a la otra persona atención completa. No es sentarse en el mismo lugar a ver la televisión. Ahí otro está captando su atención. Tiempo de calidad significa: “Estoy haciendo esto porque deseo estar contigo”, ya se trate de plantar un jardín o de ir de acampada; el propósito final es pasar tiempo juntos. Para algunos, no hay nada que les haga sentirse más amados que el tiempo de calidad.

 

  • Contacto físico. Hace mucho tiempo que se conoce el poder emocional del contacto físico. Las investigaciones indican que los niños pequeños a los que se acaricia y se mece, se desarrollan emocional y físicamente más sanos que aquellos que pasan largos períodos de tiempo sin sentir el contacto físico. Para la persona cuyo lenguaje amoroso principal es el contacto físico, no hay nada más significativo que el contacto adecuado.