Si alguien te preguntara por qué amas a tu pareja, qué dirías?

La mayoría posiblemente respondería: Por su atractivo físico, por su responsabilidad, por su fortaleza interna, porque me ama…

Episodio 66- El amor a través del tiempo

Pero qué sucedería si con el correr de los años, tu cónyuge dejara de ser todas esas cosas? ¿Seguirías amándole?

Si todas las razones por las que amas a tu cónyuge tienen que ver con sus cualidades (y luego esas mismas cualidades desaparecen de repente o con el tiempo) el fundamento de tu amor desaparece.

El amor no lo define la persona amada sino la que decide amar.

Un matrimonio saludable se sustenta en más que intereses en común, en más que un disfrute sexual, se sustenta en el respeto, admiración, aceptación y compromiso.

Tenemos que construir un matrimonio en donde los integrantes se amen más allá de las tormentas que puedan llegar, en donde el respeto y la negociación se encuentren presentes, en donde los acuerdos se cumplan y el contrato sea revisado y actualizado de manera regular.

Amarse en la salud y en la enfermedad, en la prosperidad y en la adversidad, en los buenos y no tan buenos momentos, es cuestión de adultos comprometidos, de adultos decididos a sanar su propia historia a través del camino recorrido junto al otro.

Permite que tu sabiduría interior, la inteligencia mayor, el Cristo amado guíe tus pasos y pueda ser el centro de tu relación.