Krisha gotami era una joven madre que vivió en la India en la época de Buda. Cuando su único hijo, todavía bebé, murió repentinamente de una infección, Krisha se echó a la calle desesperada con el pequeño cadáver en sus brazos.

Episodio 69 - La muerte

La pobre iba gritando por las esquinas si había alguien que pudiese revivir a su hijo. La gentes la miraban pensando que había perdido el juicio. Incluso entró en una ermita buscando a una persona de fe que pudiese obrar un milagro. Todos la evitaban. Al final del día, quiso la fortuna que Krisha se topase con el único hombre del mundo capaz de darle una solución: El propio Buda. La apenada madre se tiró a los pies del santo y le dijo: -Tú puedes devolverle la vida. Por favor, apiádate de mí. Hazlo. Buda la miró compasivamente y dijo: -Haz tú primero lo que yo te voy a decir. Mañana volveré a este mismo lugar y te pediré que me entregues un grano de mostaza que tomarás de una casa donde no haya habido jamás una muerte.

Krisha se fue aliviada por lo que le había pedido Buda y pasó toda la noche y el día siguiente buscando de casa en casa, pero todo el mundo le decía: -En esta familia ha habido muchos muertos. No te podemos ayudar. –Mi padre falleció hace un año. Todavía recuerdo su risa. Y antes el padre de mi padre, en la misma cama –le respondió otro. Y así varias veces más.

Al día siguiente, Krisha llevó a su hijo al cementerio y le dio sepultura. Después se presentó ante Buda: ¿Has encontrado el grano de mostaza? –preguntó el santo. _No me ha sido posible, mi señor, pero creo que he entendido lo que me tratas de enseñar. En mi desesperación no podía ver que todo el mundo, absolutamente todo el mundo, sufre pérdidas. –Exacto. Has de tener en cuenta que la muerte es la única ley del universo que no cambia nunca. Todo es impermanente, pero has de entender que eso también puede significar la liberación.

La seguridad de que todos vamos a morir nos puede aligerar el peso de las cargas cotidianas.

Tomado del libro Escuela de Felicidad de Rafael Santandreu