El chantaje emocional es una poderosa forma de manipulación o control que, directa o indirectamente, ejercen personas cercanas, a través de amenazas o castigos si no hacemos lo que quieren. Es una manera de manipular nuestra voluntad, provocando sentimientos de culpa y alertando todas las alarmas de peligro que habitan en nuestro interior.

Chantaje emocional - Susana Wise

Algunos ejemplos de chantaje serían: “Si me quisieras, no harías eso”; “tanto que me he sacrificado por ti”; “Porque te quiero, por eso reacciono así”; “Haz lo que quieras, total, solo te importa tu bienestar, nunca piensas en mí”.

A continuación, algunos puntos importantes a tomar en cuenta:

 

  • El chantaje emocional tiene un propósito claro, ganar el poder, ejercer control.
  • El chantajista suele ejercer el papel de víctima, por sus inseguridades y miedos.
  • En lugar de hacerse cargo de sus limitaciones, carga sobre el otro esas debilidades, provocando en el otro sentimiento de culpa.
  • La víctima acepta el chantaje, principalmente por temor a las consecuencias, al enfado o a que cumpla sus amenazas.
  • En la base de cualquier clase de chantaje existe una amenaza fundamental que se expresa de maneras distintas.
  • El chantajista sabe hasta qué punto valoramos la relación que sostenemos con ellos. Conocen nuestros puntos vulnerables y con frecuencia nuestros secretos más recónditos.

 

Es así como comenzamos a bailar una danza que contiene infinidad de pasos y movimientos y cambiamos de posición así como de compañeros.

 

Y tú… ¿haz sido víctima de chantaje emocional? Déjame tus comentarios debajo.