Hace unos años no tuve la mejor idea de poner mis ojos en un amigo de mi actual marido, y él en mí. La amistad de ellos no estaba presente en ese momento y tampoco ahora, lo que no es justificación. A partir de allí él hace su vida, actualmente tiene novia y yo sigo con mi marido porque no encuentro todavía la forma de separarme.

Pero siempre tuvimos nuestros encuentros esporádicos, es como que ninguno quiere dejar esta relación. El problema es que yo sé internamente que me estoy involucrando mucho, y él se muestra a veces indiferente y otras veces no, tiene un comportamiento raro. No sé que hacer, hace mucho que vengo con esto y no se cómo manejarme.

Hola, Lo primero que debes hacer es aclarar tus sentimientos y poner la razón a funcionar. El hecho de que se hayan gustado físicamente y que hayan tenido encuentros sexuales no es suficiente como para arriesgar tanto. Si bien es cierto que tienes derecho a terminar una relación si así lo decidieras, así también tienes el deber de ser honesta contigo y con tu compañero. Si realmente no te interesa la relación con tu esposo, si crees que no quieres trabajar en ella, pues enfrenta la situación y toma una decisión. Seguramente no estarás bien ni con tu esposo ni con tu amante. Es un triángulo que solo trae dolor y sentimientos de culpa, por lo que inconscientemente te estarás autocastigando de diferentes maneras. En cuanto a tu amante, no creo que te haya dado razones suficientes como para creer que quiere algo serio contigo. Quizás le gustas físicamente, pero la razón le indica que no debe alimentar ese amor, pues ademas de traicionar a su amigo que es tu esposo, está el riesgo de que le hagas a él lo que le hiciste a su amigo. Bendiciones!