Hemos querido traer una serie de términos y conceptos sobre un tema de mucha controversia por la repercusión que tiene en la sociedad. Lo tocaremos tratando de ser lo más específicos y objetivos posible.

Identidad sexual:
Es cuando nuestras concepciones acerca de nuestro ser sexual se encuentran integradas y organizadas.

homosexualidad

El erotismo: Se refiere a la serie de ideas, conceptos, valores y actitudes respecto de las reacciones fisiológicas placenteras que conocemos como respuesta sexual.

Orientación sexual: Es la tendencia o dirección que una persona tiene para darle un sentido erótico a las personas de su mismo sexo, del otro sexo o de ambos sexos. Es independiente de la identificación sexual. Esta puede estar dirigida hacia personas del mismo sexo: Homosexuales, o hacia personas del otro sexo: heterosexuales, o hacia personas de uno y de otro sexo y estamos hablando de bisexuales o ambisexuales.

Homosexualidad: Es la orientación sexual en la cual el grado de preferencia que una persona tiene por actividades sexo-genitales y sexo-afectivas es con personas de su mismo sexo. Esta atracción y erotismo puede incluir o no contacto genital. En la entidad como tal no hay confusión con la identidad sexual, pues el individuo se siente claramente acorde con el sexo biológico que posee y no desea cambiarlo.

Inversión: Esta nada implica en relación con el sexo de la pareja, se refiere únicamente a una reinversión del rol del género que podía esperarse del individuo.

Travestismo: Este se caracteriza por el hábito recurrente y persistente de vestirse con ropas de mujer con el propósito de lograr excitación sexual o de rebajar angustia. Puede darse en hombres homosexuales, pero no es lo característico. Es una entidad casi exclusivamente masculina.

Afeminados o marimachos: Muchos hombres de apariencia afeminada y mujeres de apariencia masculina o marimachos, no son homosexuales. La mayoría de los homosexuales no son amanerados, al contrario, son completamente masculinos o femeninos en su configuración física y en sus modales. Según algunas investigaciones casi un 20% de los hombres homosexuales y un 5% de las mujeres homosexuales se caracteriza por adoptar gestos o estilos del otro sexo, pero aparentemente esto se relaciona más con conflictos en la aceptación de la propia inclinación, o con formas de protesta ante un medio rígido o cerrado, que con alteraciones profundas del rol del género.

Transexualismo: Se caracteriza por un sentimiento de incomodidad e inadecuación con el propio sexo anatómico y el deseo de cambiar los propios genitales y vivir como miembro del otro sexo. La persona tiene la convicción de pertenecer al sexo contrario o a su sexo biológico. El transexualismo puede estar acompañado de heterosexualidad o de homosexualidad o de ausencia total de interés sexual. El transexualismo es un estado psicológico de cambio en la identidad de género. La persona no pertenece a ese sexo, pero tiene la convicción de esa pertenencia. Para Freedman y Helen Kaplan, los dos principales factores que intervienen en la creación de la identidad genérica son los efectos del aprendizaje y las modificaciones que resultan de la frustración, el trauma, los conflictos y los intereses de resolución de estos últimos. Por tanto, los padres, los hermanos y los elementos ajenos a la familia pueden moldear la conducta femenina o masculina en chicos y chicas a través de complejos sistemas de refuerzo, a veces sutiles y a veces toscos o agresivos. Continuaremos.

Perfil psicológico del transexual: Inestabilidad emocional, inmadurez, juicio pobre y ansiedad. Falta de interiorización de normas sociales e intensos sentimientos de culpa. Estructura familiar inadecuada: Un padre frío, distante y agresivo, en contraste con una madre afectuosa, pasiva y complaciente. Frecuentes traumas psicológicos de infancia por violaciones y excesivo castigo físico, permanente rechazo social y familiar.

Paidofílicos: Según investigaciones un 97% de los paidofílicos, son heterosexuales, es decir, que no es real la idea de que los paidofílicos en su mayoría sean homosexuales.

lesbianismoTenemos dos tipos de homosexualidad:  En la homosexualidad egodistónica la persona está en distonicidad o mal ajuste con su orientación. La persona se siente angustiada o confundida, no se acepta homosexual y desearía dejar de serlo.

En la homosexualidad egosintónica, la persona está en sintonicidad o ajustamiento con su orientación, se acepta con su preferencia por personas de su mismo sexo y aprende a manejar sus relaciones familiares y sociales.

Es importante aclarar que la homosexualidad no es una elección, no es un estado escogido libremente por la persona, en el cual ha podido optar por ser homosexual o heterosexual. Su ajuste, cuando este es conseguido, surge de la aceptación de su orientación, no de la opción por ésta.

En cuanto a la etiología de la homosexualidad, la versión psicoanalítica moderna más influyente es la hipótesis del sistema triangular de Bieber (1972). Esta hipótesis explica la homosexualidad como la resultante de unas fuerzas encontradas en las relaciones familiares. El hijo homosexual es el punto focal en el cual se concentra la patología familiar consistente en una relación enfermiza y hostil entre esposo y esposa, una relación excesivamente íntima y afectiva entre madre e hijo o entre padre e hija y una relación fría y hostil con el padre del mismo sexo. Esta explicación, no siempre se ajusta a los casos reales de homosexualidad.

La homosexualidad nos muestra una asombrosa diversidad, puede plantearse en la temprana adolescencia o aparecer cuando el individuo ya está bien entrado en su vida adulta.

Otras teorías han postulado un determinismo cerebral en la orientación sexual, al menos en algunos casos. Según estos el homosexualismo y el heterosexualismo dependen de diferencias sexuales del cerebro y no únicamente del aprendizaje. Money (1970) llega a una conclusión menos extrema, al favorecer la teoría de la interacción entre el cerebro y los estímulos sociales. Considera que el niño predispuesto neurohormonalmente a ser homosexual estaría destinado solamente en el sentido de que posee una mayor vulnerabilidad, si el medio social o las experiencias personales lo proveen de las circunstancias precisas. Continuaremos.

Dean HamerEl doctor Dean Hamer (1993), de Maryland, publicó los hallazgos sobre marcadores genéticos relacionados con homosexualidad masculina. Encontró una frecuencia inusitadamente alta de individuos con igual orientación sexual entre hermanos, esto lo llevó a pensar que si existiera algún sustrato genético estaría localizado en el cromosoma X, por ser este un cromosoma que el varón solo puede heredar de la madre.Podemos concluir que no existe un factor único causante de la orientación sexual, esta es multicausal, siendo más decisivos los factores experienciales o de aprendizaje. Está comprobado que el homosexualismo masculino es mucho más común que el homosexualismo femenino o lesbianismo.

Se calcula que un 15% de personas incluyen en sus vidas sexuales a personas de los dos sexos. Se ha encontrado en estudios realizados que el 37% de los hombres había tenido alguna experiencia homosexual con orgasmo.

Pautas generales sobre cómo deben comportarse los padres para no influir a sus hijos en  aspectos de esta índole:

  • Aceptar honesta y afectivamente el sexo biológico de su hijo y no estar lamentándose de su deseo de haber tenido un hijo del otro sexo, soñando con lo que hubiera sido. Esto puede afectar el desarrollo de la identidad sexual, la autoestima, la imagen corporal y muchos otros aspectos de un sano desarrollo sexual.
  • Luchar por los cimientos de una relación armónica con sus hijos. No ser ninguno de los padres ni demasiado seductor con ellos, conquistándolo permanentemente y llamando la atención sobre sus cualidades de hombría o feminidad, ni demasiado sobreprotector, resolviendo por él todos los problemas y anulando sus posibilidades de independencia o de decisiones. No ser demasiado débil, mostrarse maleable, o mostrar los inconvenientes o molestias de su rol sexual.
  • Procurar no presentar a los hijos modelos sexuales muy rígidos, esto pasa ante todo con los muchachos a quienes se les dice, y en ocasiones se les exige, que como hombre debe ser brusco, agresivo, musculoso, fuerte, deportista, dominante, llegando incluso a hablarles del aspecto físico: alto, atlético, barbado, rudo y, asegurándoles, que este es el tipo de hombre que gusta a las mujeres, con lo cual, a muchos de ellos se les está excluyendo pues se les insinúa, en otras palabras, que si es suave, atento, condescendiente, no dominante ni agresivo, no será el tipo de hombre que guste a las mujeres, o simplemente se le está haciendo sentir que es poco hombre.. Todos estos conceptos tienen gran influencia en la adolescencia.
  • Se recomienda a los adultos el proporcionar y estimular el encuentro heterosocial de los jóvenes, ya que muchos, por estar en colegios de alumnos de un solo sexo y ser un poco tímidos, tienen pocas posibilidades de una relación espontánea con personas del otro sexo y de su edad. No se está hablando de propiciar encuentros sexuales, estos serán una decisión y un proceso de cada uno de ellos. Se les puede motivar a encuentros amistosos, sociales, en los cuales van aprendiendo a relacionarse con los demás, a vivir sus atracciones eróticas, su romanticismo y sus sentimientos amorosos. Continuaremos.

Con relación a padres homosexuales, según un estudio reciente del Institulo Kinsey en EE.UU.,  de 1,000 homosexuales han estado casados el 20% de los hombres, el 33% de las lesbianas blancas y el 50% de las negras. Las personas homosexuales muchas veces, al igual que los heterosexuales también sienten la necesidad de tener y amar a un niño. Los estudios muestran que los hijos de padres homosexuales no tienen más problemas que los hijos de padres separados. Los niños toman su identidad de la sociedad en sentido general.

Muchos se preguntan si en realidad hay alguna terapia sexual efectiva para la homosexualidad: En general, los tratamientos básicamente tienen como objetivo que el individuo, hombre o mujer,  acepte su propia sexualidad y sea capaz de amar y de disfrutarla.

Regularmente, los motivos por los que un homosexual va a consulta con el sexólogo son las siguientes: dificultades erectivas, eyaculación precoz, deseo inhibido o aversión sexual o problemas con el orgasmo.

Intentar un cambio de orientación a quien es realmente homosexual, es una búsqueda inútil. Los diversos análisis que se han ido haciendo con los años han demostrado que del 90 al 96% de homosexuales no elegirían el cambio, ni siquiera si pudieran hacerlo utilizando la magia terapéutica.

its just loveLa bisexualidad, como orientación sexual, implica la capacidad de reaccionar sexualmente ante ambos sexos y sentir igual interés emocional, por personas de ambos géneros.  Es frecuente encontrar casos de homosexuales que tratan de encubrir su orientación sexual con un matrimonio o con algunas relaciones heterosexuales.

Muchos homosexuales suelen considerar que los bisexuales no son sino homosexuales disfrazados o temerosos de aceptarse como homófilos. Con frecuencia los heterosexuales creen que se trata de un “gay  más”. Siempre los han considerado como homosexuales que se están componiendo o como heterosexuales que se están dañando, es decir, no se les ha querido reconocer como una entidad existente.

En relación al lesbianismo, casi la mitad de las mujeres homosexuales han tenido relaciones heterosexuales. Sus relaciones suelen ser mucho más estables, predomina la relación estable-afectiva sobre la relación sexual-pasajera. La frecuencia de mujeres orgásmicas y la variedad de técnicas sexuales es mayor en las lesbianas que en las heterosexuales. Los comportamientos bisexuales son mayores en mujeres que en hombres.

Para la mujer es más fácil vivir su homosexualidad porque socialmente se permite el contacto físico, las expresiones de cariño y ternura con otras mujeres, esto no suele despertar ninguna sospecha.

Por otro lado, la mujer lesbiana sufre una doble discriminación, sobre todo en culturas con una pobre conciencia del papel y los derechos femeninos, una por ser mujer y otra por ser lesbiana.