Este año ha sido un año de constantes cambios y transformación para nosotros como familia y para mí como madre. Hace 7 meses mi amado Emilio contrajo matrimonio y fue un proceso difícil de asimilar después de todas las historias que tejimos juntos.

En esta ocasión me toca abrazar a mi hija Susana María, y con lágrimas de amor impregnarla de todo aquello que le servirá en su nueva vida.

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La he visto tomar las riendas de su vida, independizarse, lograr sus metas, una a una, ser la mejor hermana, la mejor hija, la mejor amiga de todos. Hemos recorrido momentos muy significativos y hemos disfrutado de cada transformación.

Cada momento, cada decisión, cada elección relativo a su boda ha sido significativo para ella y también para mí. Cada traje que probó, se llevó unas cuantas lágrimas mías, cada detalle que eligió me sacudió el corazón y se llevó un suspiro.

Y ya casi iremos a nuestro encuentro, este 29 de octubre en la catedral, ahí será nuestra cita, ahí estaremos su padre, sus hermanos y yo, junto a todos los demás familiares y amigos. Ahí la veremos desfilar, convertida en la reina y protagonista del comienzo de una nueva etapa en su vida.
Y ya estoy llorando, y no las voy a contener. Estas son lágrimas que contiene mi vida y la de ella, mi historia y la suya, mi presente y su futuro.

Y aquí, entre los regalos estoy buscando uno que nunca he podido encontrar y es el manual de cómo tener una buena relación de pareja. Creo que es el único regalo que nunca llegará, y que ellos, ambos irán construyendo día a día, pero creo haberle dicho a mi hija en algún momento algunas cosas sobre el matrimonio:

  • Le he dicho que la vida de pareja no es una sucesión de episodios románticos como puede haber sido hasta ahora.

 

  • También le he dicho que honre a su esposo como hombre, así como él la honrará a ella como mujer. No son iguales, aunque sí comparten los mismos derechos. Sus hijos necesitarán una madre y un padre. Es importante honrar la hombría del hombre, es su estandarte, no tratemos de competir.

 

  • Que sus elecciones no se basen en lo que Susana María quiere o en lo que Vince quiere, sino en lo que sea mejor para la relación de pareja, y esto quiere decir que tiene que haber un compromiso compartido y que cuando lleguen los inevitables desacuerdos y contratiempos, ninguno amenace con imponer su criterio sino que ambos se responsabilicen por encontrar una solución válida para los dos.

 

  • Que aprenda a reír con su pareja, a aceptar las grietas y ver en esas grietas una oportunidad para ver la luz.

Y he dicho muchas otras cosas más, pero lo más importante es que Susana María y Vince son una pareja con grandes sueños en común, y que comparten una familia que los ama y les da su apoyo, y que estará ahí en cada momento importante de sus vidas. Y nosotros… hemos ganado un hijo.

Esto quería compartirlo contigo.
Agradezco que estés ahí.


Susana Wise