Son muchos los condicionamientos y trabas mentales que prevalecen indistintamente en una y otra persona, aniquilando su potencial y empoderando esas sombras que a todos nos acompañan.

enojo - susana wise

Y así vamos construyendo muros en vez de puentes. Empoderando el monstruo de la ira, la rabia, el odio, la malevolencia, la arrogancia, la soberbia y tantos otros, perturbando psíquicamente y distorsionando nuestra visión mental.

Aprender a observar e identificar nuestras emociones, nos permite tomar las riendas y poner los límites necesarios para mantenernos en un terreno sano, libre de contaminación.

Puedes darle una posición al enfado en tu vida, o lo haces amo tuyo o lo haces tu maestro, pero esa posición ha de ser elegida y trabajada mucho antes de que este haga presencia en tu vida.

El enfado no es bueno ni malo, simplemente es, lo que lo hace tóxico y peligroso es el desconocimiento del manejo del mismo.

Aquí te proponemos algunas técnicas muy sencillas y fácil de poner en práctica siempre que te encuentres con esta emoción:

enojo2 - susana wise

 

  • Reconoce e identifica el enojo. Para lograrlo, simplemente busca un lugar dentro o fuera de tu casa y concentra toda tu atención en tus sensaciones. Abraza este monstruo, dómalo a través de tus fuerzas internas y transfórmalo en fortaleza.
  • Desactiva esos canales que producen esas reacciones ante determinados eventos. Mira hacia adentro, conoce tu mente, piensa en retrospectiva, cómo has ido adquiriendo ese hábito dañino que no te deja pensar sino solo actuar o reaccionar. Comienza a gobernar tu mente, a sanearla y reorientarla a través de pensamientos positivos. Crea nuevos hábitos saludables, aquellos que te ayuden a pensar en otras alternativas más sanas.
  • No tomes ninguna decisión o determinación en momentos de enojo. Cuando el enojo aumenta, el razonamiento baja. Necesitas calmarte para que la razón tenga cabida en la situación. Retrasa todo deseo de confrontar o hacer daño a alguien, sin importar si lo merece o no. Recuerda que todos tendremos que dar cuentas de nuestras decisiones, pero no te corresponde a ti enviarle factura a quien te agravió. La vida se encarga de eso, y con creces.
  • Si necesitas desahogarte, escríbelo, o compártelo con alguien de tu confianza que haya demostrado madurez y capacidad en el manejo de conflictos.
  • No olvides que un solo pensamiento que persiste en tu mente, tiene el poder de destruirte o transformarte. Cuida tus pensamientos, ellos crearán tu realidad.
  • Toma cada situación ante la cual reacciones negativamente como una oportunidad a favor de tu propia evolución.
  • Por último, es importante recordar que cada una de tus decisiones y acciones, repercutirá en la vida de tu descendencia, pasando a ser deudas kármicas que serán vividas de manera positiva o negativa.